Lo importante, en cinco líneas
- Los datos de tu negocio son tuyos. Nosotros los guardamos y te los devolvemos cuando los pidas.
- No vendemos nada a nadie. Ni datos, ni listas, ni estadísticas de tu negocio.
- Este sitio no lleva rastreadores. Ni Google Analytics, ni píxeles de redes sociales, ni cookies de publicidad. Por eso no verás un cartel pidiéndote que aceptes cookies: no hay ninguna que aceptar.
- La cédula y el teléfono de tus clientes se guardan cifrados. Quien mirara la base de datos por su cuenta no los leería.
- Tu contraseña no la sabemos ni nosotros. Se guarda convertida en un resumen irreversible.
Quién responde por esto
ContaSuma es un servicio operado desde Venezuela. El responsable del tratamiento de los datos es quien opera el servicio, y puedes escribirle a soporte@contasuma.com.
El servicio se presta a través de www.contasuma.com (el sitio) y de la aplicación en app.contasuma.com. Esta política cubre los dos.
Qué guardamos
Cuando solo visitas el sitio
Nada tuyo. El sitio no tiene formularios de rastreo, ni cookies de análisis, ni scripts de terceros. El servidor deja constancia técnica de cada petición —qué se pidió, qué se respondió y cuánto tardó— igual que cualquier servidor web, y eso es todo.
Cuando creas una cuenta
- Tu nombre y tu correo.
- Tu contraseña, guardada como un resumen criptográfico irreversible (bcrypt). No se guarda en claro en ningún sitio, y no podemos recuperarla: solo cambiarla.
- Los datos del negocio: nombre, rubro y, si lo pones, el RIF.
Cuando usas la aplicación
Lo que registra tu negocio, que es para lo que sirve el sistema: ventas y sus renglones, formas de pago, tasas del día, productos y sus movimientos de inventario, clientes, fiado y abonos, y gastos.
Guardamos además un registro de auditoría de las acciones que mueven dinero —una venta anulada, un abono, un gasto— con quién la hizo, cuándo y desde qué dirección IP. Existe para que, cuando algo no cuadre, se pueda saber qué pasó.
El registro técnico del servidor anota el método, la ruta, el código de respuesta y la duración. Nunca el contenido de la petición, porque ahí viajan contraseñas y datos de tus clientes.
En tu propio navegador
La aplicación guarda en tu dispositivo tu sesión iniciada y, si vendes sin conexión, las ventas pendientes de enviar, hasta que la línea vuelve. Eso vive en tu equipo, no en un servidor de publicidad. Al pulsar Salir se borra la sesión.
Los datos de tus clientes
Si fías, el sistema guarda el nombre de tu cliente, su documento de identidad y su teléfono, porque sin eso no se puede cobrar.
El documento y el teléfono se guardan cifrados con AES-256-GCM. Se descifran únicamente para mostrártelos a ti dentro de tu propio negocio.
Esos datos son de tu negocio y tú eres quien responde ante tus clientes por haberlos recogido. Nosotros somos el sitio donde están guardados: no los usamos para nada más, no los cruzamos con los de otros negocios y no se los damos a nadie.
Cómo lo protegemos
- Cada negocio está separado del resto. Toda fila de la base lleva a qué negocio pertenece, y ninguna consulta sale sin ese filtro. Además, en cada petición se vuelve a comprobar que tu usuario pertenece a ese negocio: no basta con tener una sesión abierta. Por eso, si alguien deja de tener acceso, deja de tenerlo en ese momento y no cuando le caduque la sesión.
- Las sesiones caducan. A las doce horas hay que volver a entrar.
- Los respaldos van cifrados. Se hace uno cada noche, cifrado con AES-256, y se guardan las últimas treinta noches. Una vez por semana se restaura uno en una base aparte para comprobar que de verdad sirve —un respaldo que nunca se ha restaurado no es un respaldo— y se verifica que las cifras cuadran.
- Se guarda en un servidor privado contratado para este servicio, no en la nube publicitaria de nadie.
Ningún sistema es invulnerable, y decir lo contrario sería mentir. Lo que sí podemos decir es qué medidas concretas hay puestas, que son las de arriba. Si alguna vez ocurriera una brecha que afecte a tus datos, te lo diríamos por correo.
Quién puede ver tus datos
Dentro de tu negocio, mandan los roles que tú asignas. Por ejemplo, un cajero no ve los gastos, porque ahí van los sueldos —el suyo y el de sus compañeros—. Un contador ve los números pero no los toca.
Fuera de tu negocio: nadie. El personal técnico puede acceder a la infraestructura para mantenerla en pie, y lo hace sobre la base completa, no sobre tu negocio en particular.
Terceros
Hoy, ninguno. No hay analítica, ni publicidad, ni chat de terceros, ni tipografías cargadas desde fuera: hasta las letras de esta página se sirven desde nuestro propio servidor.
Si en el futuro se integran los créditos de Cashea o Krece —que el sitio anuncia—, esa integración implicará enviarles los datos de la operación que ellos necesiten para aprobar el crédito. Cuando eso ocurra, se dirá aquí antes, y qué se envía exactamente.
Cuánto tiempo
Mientras tengas la cuenta abierta, todo. Los registros de operaciones se conservan porque un libro contable con huecos no sirve como prueba: por eso una venta o un gasto equivocado se anulan con su motivo, no se borran.
Si cierras la cuenta, puedes pedir que se elimine la información de tu negocio y se hará, con la salvedad de lo que haya que conservar por obligación legal o tributaria. Los respaldos ya hechos se van venciendo solos a los treinta días.
Tus derechos
El artículo 28 de la Constitución venezolana te da derecho a saber qué información hay sobre ti, para qué se usa, y a pedir que se corrija o se elimine lo que sea inexacto o se haya recogido sin motivo.
Para ejercerlo, escribe a soporte@contasuma.com desde el correo de tu cuenta. Respondemos en un plazo máximo de quince días hábiles. No cobramos por esto.
Puedes pedir también una copia de tus datos en un formato que se pueda abrir con otro programa.
Cambios y contacto
Si esta política cambia, cambia también la fecha del encabezado, y si el cambio afecta a lo que hacemos con tus datos te avisaremos por correo antes de que entre en vigor.
Para cualquier cosa relacionada con tus datos: soporte@contasuma.com.
¿Te falta algo aquí, o hay algo que no entiendes? Escríbenos. Una política de privacidad que no se entiende no protege a nadie.
Ver también los Términos del servicio.